Fístulas
¿Qué es una fístula?
Las fístulas anorrectales (también llamadas fístulas perianales) se forman cuando una conexión anormal se crea entre la superficie del canal anal y la piel alrededor del ano, generalmente debido a una inflamación crónica por una infección. Esto lleva a la formación de un absceso, que finalmente drena hacia el exterior, creando la fístula. Las causas comunes incluyen infecciones criptoglandulares, la enfermedad de Crohn o traumatismos, siendo la inflamación persistente un factor clave en el mantenimiento de la fístula. El diagnóstico se realiza mediante un examen clínico. Las fístulas anorrectales complejas pueden requerir una resonancia magnética de la pelvis para una evaluación más detallada.
Causas
Las causas comunes incluyen infecciones criptoglandulares, enfermedad de Crohn o traumatismos, y la inflamación persistente juega un papel central en el mantenimiento de la fístula.
¿Cómo sé si tengo una fisura?
El diagnóstico se realiza mediante un examen clínico. Las fístulas anorrectales complejas pueden requerir una resonancia magnética de la pelvis para una evaluación más detallada.
Tratamiento
El manejo de las fístulas anorrectales incluye enfoques tanto no quirúrgicos como quirúrgicos. Las opciones no quirúrgicas, como los antibióticos, los baños de asiento y el pegamento de fibrina, se utilizan generalmente para fístulas de bajo riesgo o simples, pero tienen un éxito a largo plazo limitado. Las intervenciones quirúrgicas, como la fistulotomía, la colocación de sedales y los colgajos de avance, se emplean más comúnmente para fístulas complejas o recurrentes para prevenir la reaparición de abscesos y promover una curación adecuada.
La ligadura del trayecto fistuloso interesfintérico (LIFT) y la fistulotomía son dos enfoques quirúrgicos diferentes para tratar las fístulas anales. Estos procedimientos se realizan generalmente en un quirófano bajo anestesia general, ya que son más largos y pueden ser difíciles de tolerar con anestesia local en la consulta.
En la técnica LIFT, el cirujano accede al trayecto fistuloso a través de una incisión entre los esfínteres anales interno y externo. El trayecto fistuloso se aísla, se liga y luego se divide, preservando los músculos del esfínter. LIFT es un procedimiento que preserva el esfínter, lo que reduce el riesgo de incontinencia. La recuperación es generalmente más rápida con un dolor postoperatorio mínimo, y los pacientes suelen reanudar sus actividades normales en 1-2 semanas. Sin embargo, las tasas de recurrencia pueden variar, oscilando entre el 20% y el 40%, especialmente en fístulas complejas.
En la fistulotomía, el trayecto fistuloso se abre quirúrgicamente desde la abertura interna hasta la externa, convirtiéndolo en un surco que cicatriza por segunda intención. Esta es la técnica más común y sencilla para fístulas simples, con una alta tasa de éxito (hasta el 95%). Sin embargo, la fistulotomía puede causar daño al esfínter, especialmente en fístulas altas o complejas, aumentando el riesgo de incontinencia fecal. La recuperación suele ser más larga, alrededor de 4 a 8 semanas, debido al proceso de cicatrización de la herida abierta.
En comparación, la técnica LIFT preserva el esfínter, mientras que la fistulotomía implica dividir el trayecto de la fístula. LIFT ofrece una recuperación más rápida y menos dolor, mientras que la fistulotomía requiere un tiempo de curación más prolongado. LIFT presenta un mayor riesgo de recurrencia, pero minimiza la incontinencia, mientras que la fistulotomía tiene un mayor riesgo de daño al esfínter en casos complejos.
En la consulta, se pueden realizar procedimientos menos invasivos como la ablación láser del trayecto fistuloso anorrectal (LAFT). El tratamiento con láser en la cirugía de fístulas, específicamente utilizando técnicas como la ablación láser del trayecto fistuloso (LAFT), ha mostrado ser prometedor con tasas de recurrencia más bajas y complicaciones reducidas en comparación con los métodos tradicionales, aunque la efectividad a largo plazo varía según la complejidad de la fístula. Los estudios sugieren que las tasas de recurrencia oscilan entre el 15% y el 30%, con un riesgo mínimo de daño al esfínter.
Se llevará a cabo una discusión informada entre el médico y el paciente para decidir cuál es el mejor procedimiento para usted.
La Dra. Carmen Fong es una cirujana colorrectal certificada por la junta en HCA Atlanta. La Dra. Fong revisará con usted las opciones de tratamiento para la fístula anal. Su objetivo es ayudarle a curar su fístula utilizando los mejores tratamientos disponibles.
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